Tras una lobuloplastia, la recuperación suele ser rápida, pero los cuidados posteriores influyen de forma directa en el resultado final.
Durante los primeros días es normal notar inflamación leve o sensibilidad al tacto. Estas sensaciones son habituales y suelen mejorar progresivamente.
El objetivo principal es proteger el lóbulo y favorecer una cicatrización ordenada, evitando roces, presión o manipulaciones innecesarias que puedan alterar el proceso.
Higiene del lóbulo: claves para una curación correcta
La limpieza debe realizarse con la periodicidad indicada por el cirujano, siempre con las manos limpias y utilizando únicamente el producto recomendado por el especialista.
Se aconseja limpiar la zona con toques suaves, sin frotar, y dejar secar al aire o con una gasa estéril. Una higiene adecuada reduce el riesgo de infección y ayuda a que la cicatriz sea más fina y discreta.
Inflamación y molestias: qué es normal y qué no
Durante las primeras 48 horas puede aparecer inflamación ligera o una pequeña molestia al contacto. Estas reacciones forman parte del proceso de curación.
Si el dolor aumenta, la inflamación no disminuye o aparece secreción, es importante consultar para valorar la evolución y ajustar los cuidados si es necesario.
Descanso y postura al dormir
Para proteger el lóbulo durante la noche, se recomienda dormir boca arriba los primeros días.
Evitar apoyar la cabeza sobre el lado intervenido reduce la presión y previene tirones involuntarios que puedan retrasar la cicatrización.
Actividad física y hábitos diarios
La actividad cotidiana puede retomarse pronto, siempre que no implique esfuerzos intensos ni movimientos bruscos.
El ejercicio intenso y los deportes de contacto deben esperar entre 10 y 14 días para evitar inflamación o golpes en la zona.
¿Cuándo se pueden volver a usar pendientes?
Los pendientes no deben colocarse hasta que el especialista confirme que el lóbulo está completamente cicatrizado. Por lo general, este momento llega entre 4 y 6 semanas tras la intervención.
Respetar este plazo es fundamental para mantener un resultado estable y evitar nuevas lesiones.
Seguir estas recomendaciones y acudir a las revisiones pautadas permite una recuperación segura y un resultado natural y duradero.
Médico especialista en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética. Colegiada Nº 3107880
• Licenciada en Medicina
• Especialidad en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética.
• Máster Universitario en Dirección y Gestión Sanitaria.
• Facultativa especialista de área en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética.
• Miembro SECPRE, SVNRA y FILACP.





